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IAMBE

Instituto Argentino de Medicina Basada en las Evidencias

Una institución dedicada al mejoramiento de la asistencia médica mediante la difusión de la 

Medicina Basada en las Evidencias (MBE) y a la generación de evidencias de alta calidad científica. 

                                        Institución afiliada al Centre for Evidence Based-Medicine (CEBM) de la Universidad de Oxford. 


 
 

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ODONTOLOGÍA BASADA EN LAS EVIDENCIAS

A

En las últimas décadas la concepción de salud se ha modificado paulatinamente , pasando de  un modelo de atención basado puramente en los aspectos curativos y tecnológicos a una atención centrada en el paciente, brindándole una mayor participación en las decisiones respecto de su propio tratamiento, mayor información sobre su afección y sus opciones y provisión de auto cuidado.

En lo últimos 25 años han surgido numerosas técnicas y novedosos materiales dentales que llevó al odontólogo hasta el límite de poder restablecer en forma artificial la anatomía perdida. Sin embargo, algunas de estas técnicas utilizadas no pudieron soportar el paso de los años resultando en fracasos clínicos a largo plazo. En todos los casos  la práctica se basaba en la experiencia profesional o en reseñas de casos clínicos. El rigor científico que fue esencial para el desarrollo de estrategias preventivas correctas no se hace tan aparente en el desarrollo de las técnicas quirúrgicas y  restauradoras .

Con el advenimiento de la Epidemiología moderna se han realizado numerosos  ensayos clínicos y revisiones sistemáticas donde la terapéutica y el diagnóstico es analizado con riguroso método científico en lo cuales los resultados obtenidos no siempre coinciden con lo supuesto por el profesional .

El Odontólogo clínico se encuentra diariamente con problemas que resolver y su obligación es la de maximizar los beneficios para el paciente. Para eso, debería capacitarse en el conocimiento de los principios y métodos de la investigación epidemiológica para estar en condiciones de tomar decisiones sobre su práctica basándose en la mejor evidencia disponible como complemento de la experiencia clínica.   

¿Qué es la Odontología Basada en Evidencias?

Es un proceso que modifica la actitud de los profesionales para la resolución de  los casos clínicos que se le presentan durante la práctica odontológica. Involucra el uso racional de la mejor evidencia posible,  con conocimiento de las preferencias del paciente y aprovechamiento de la experiencia del clínico .

La Odontología Basada en la evidencia involucra dos procesos: la revisión sistemática de la evidencia y, la practica basada en la evidencia

Denominamos evidencia en odontología a todos aquellos estudios clínicos relevantes, llevados a cabo de acuerdo a los principios y métodos de la Epidemiología.

Nueva información  surge año tras año aumentando a un ritmo exponencial, lo que hace imposible la lectura de todas las publicaciones científicas que se producen. Sin embargo, muchos de estos artículos o no tienen relevancia clínica de importancia o presentan serios errores metodológicos .

 La revisión critica de la literatura mediante un método sistemático es indispensables para interpretar correctamente las publicaciones odontológicas.

La práctica odontológica es de naturaleza probabilista, por lo que el proceso de decisión requiere:

recolección  y evaluación de la información diagnóstica del paciente  

formulación de una hipótesis o pregunta orientada al problema

búsqueda de la evidencia disponible 

evaluación de la evidencia obtenida con conocimiento de conceptos epidemiológicos 

aplicación de la intervención elegida de acuerdo a la evaluación de la evidencia. 

 

Inicio de la Odontología Basada en la Evidencia :

Así como en el año 1992, el Dr. Sackett y colaboradores publicaron en la revista JAMA (268:2420-5) el primer artículo de MBE en el cual se propone el cambio del paradigma para la práctica clínica, en Odontología, el primer artículo fue publicado en 1995 por Derek Richards , quien actualmente es el Director del Centre for Evidence Based  Dentistry de Oxford,  primer centro de Odontología Basada en Evidencia del mundo.

Este Centro es un cuerpo independiente cuyo ánimo es el de promover la práctica de la Odontología basada en evidencias a lo largo de todo el mundo. El Centro se encuentra en conexión con el Instituto de Ciencias de la Salud de Oxford y a través de éste se vincula con otros grupos como, por ejemplo, el Centro de Medicina Basada en la Evidencia.

El Centro  fue formado a comienzos de 1995, como consecuencia de un workshop de Odontología Basada en Evidencias que tuvo lugar en Templeton College, en Oxford en diciembre de 1994.

Objetivos del Centro: 

 

Promover la enseñanza, el aprendizaje, práctica y evaluación de la Odontología Basada en la Evidencia  

Fomentar el espíritu de investigación e indagación dentro del equipo dental

Facilitar a la profesión odontológica la toma de decisiones basadas en la mejor evidencia disponible

Capacitar a los equipos odontológicos para hallar evidencia válida y actualizada para basar la elección de los tratamientos

Asistir a los profesionales en el desarrollo de mejores métodos de diseminación de evidencia de calidad

         

Grupo de Salud Oral de la Colaboración Cochrane:

La Colaboración Cochrane es una organización internacional  cuya función es la de ayudar a los profesionales a tomar decisiones basadas en la mejor información disponible sobre  el cuidado de la salud mediante la preparación, mantenimiento y facilitación de acceso a revisiones sistemáticas de los efectos de las intervenciones en salud. El principal trabajo de la Colaboración es realizado por aproximadamente cincuenta Grupos de Revisores Colaboradores,  junto a los cuales las revisiones de Cochrane son preparadas y mantenidas.

El Grupo Oral de la Colaboración Cochrane realizó su primer encuentro en diciembre de 1993 y fue formalmente registrado en la Colaboración Cochrane el 5 de junio de 1994.

El grupo estableció su base editorial en Manchester en junio de 1997. El editor coordinador del grupo es el profesor William C. Shaw, quien  tiene su oficina central en el Hospital Universitario de Manchester.

El Grupo Cochrane de revisores de  Salud Oral se dedica a producir revisiones sistemáticas, las cuales incluyen principalmente  todos los  ensayos clínicos controlados sobre prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de enfermedades y desordenes orales, dentales y cráneo-faciales.

La práctica basada en la evidencia permite canalizar todo el flujo de información y mantenerse actualizado mediante modernos métodos de obtención y análisis de la misma.

Lectura crítica de la literatura odontológica:

 

El odontólogo clínico tiene motivaciones diferentes a las del odontólogo investigador para abocarse a la lectura de la literatura odontológica. Sus motivaciones más frecuentes son la búsqueda de información para resolver un caso clínico específico y su interés en mantenerse actualizado sobre los temas de su competencia En ambos casos deberá aplicar criterios de selección que le permitan descartar lo superfluo o inconsistente, para aplicar su tiempo útil sólo a los artículos científicamente confiables.

En la literatura internacional están en boga un conjunto de criterios aplicables a la finalidad mencionada en los párrafos precedentes. Ellos guían esta propuesta táctica específicamente dirigida al médico asistencial, que facilita la elección rápida del artículo que merece ser leído.

La primera acción del lector debe ser considerar el título del artículo con la intención de apreciar si el mismo sugiere que el contenido será interesante o útil para su propia práctica.

Se desprende de ello la importancia que tiene para los autores crear títulos que resalten el interés del material y ofrezcan en pocas palabras la idea de lo que el lector hallará en el mismo.

Si la respuesta es afirmativa, pasará a leer el resumen, en el cual se informará delos objetivos del tratamiento y apreciará si la metodología empleada es la apropiada para la finalidad propuesta.

Si así resulta, prestará atención al tipo de pacientes o participantes involucrados; evaluará si las características de los mismos son compatibles con los que habitualmente trata y juzgará si los resultados son útiles y aplicables a su propia práctica.

De sortear exitosamente estos hitos, recién entonces se introducirá en la lectura profunda y total del artículo.

En definitiva, el resumen deberá asegurar la importancia del objetivo, la adecuación de los métodos, la representatividad de los individuos, la relevancia de los resultados y la aplicabilidad de las conclusiones.

El proceso antes expuesto, exige un conocimiento adecuado de los principios que rigen la metodología de la investigación clínica, ya que sin ellos resulta imposible poseer los elementos de juicio que permitan ejecutarlo Al adquirir suficiente práctica en este procedimiento, lo que no es difícil de alcanzar, se observa que sólo la minoría de los artículos publicados satisfacen los requisitos exigidos Leer artículos que no poseen el potencial adecuado como para ofrecer “verdades científicas ”consume tiempo y distorsiona los conocimientos.

Ciertamente es factible que mediante la aplicación de la táctica de selección descripta se llegue a descartar algún “buen artículo ”que posea un inexpresivo título o un pobre resumen .Pero es poco probable, pues quien es capaz de escribir un “buen artículo ”,es consciente de la importancia de esos dos elementos (título y resumen) y pone toda su habilidad para lograrlos plenamente.

Si se opina que esta manera de seleccionar los artículos a leer es en exceso drástica ,se lo hace pensando en ¿cómo es posible que tantos artículos, publicados en diversos medios, muchos de ellos de prestigio, puedan ser dejados de lado para su lectura? A esta pregunta responde la siguiente reflexión: si las conclusiones de la mayoría de los artículos hasta ahora publicados hubiesen sido acertadas, probablemente ya habrían tendido solución la mayor parte de los interrogantes médicos; sin embargo, la realidad es pavorosamente opuesta Habiendo decidido el lector enfrascarse en la lectura del artículo seleccionado ,es conveniente que observe los siguientes pasos:

 

Revisar los objetivos.

Analizar los participantes y métodos empleados.

Interpretar los resultados alcanzados.

Considerar las conclusiones.

1. Revisar los objetivos

Los artículos con “poco” para decir, frecuentemente poseen introducciones prolongadas ,mientras que los artículos sustanciosos, suelen presentar introducciones sucintas, ya que la finalidad de la misma es exponer, muy brevemente el estado actual de los conocimientos sobre el tema.

En el párrafo final de la sección Introducción o a continuación de la misma ,deben estar expresadas las razones que motivaron la realización de la investigación actual, es decir, los objetivos que guiaron el estudio. Las investigaciones epidemiológicas tienen dos tipos de objetivos principales: los que se proponen describir a una población y los que pretenden revelar las relaciones existentes entre variables principales (dependientes e independientes).

Los objetivos deben estar perfectamente puntualizados ,ya que de no ser así los métodos de estudio y las conclusiones no podrán ser debidamente evaluadas, por lo que el artículo no será recomendable.

“El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra ”se constituye en un aforismo que resulta exquisitamente aplicable a las investigaciones con objetivos confusos.

Es frecuente que se expongan propósitos del estudio más que objetivos concretos. Si estos últimos no se especifican con precisión, será dificultoso seleccionar el diseño apropiado (surge la pregunta: ¿apropiado para qué?) o elaborar conclusiones.

Por ejemplo, si el propósito (es decir la propuesta abarcativa )de un estudio es contribuir al conocimiento de la relación entre factores de riesgo modificables y la destrucción de loe tejidos periodontales , los objetivos del mismo deberán precisar qué factores de presunto riesgo, y en quiénes, serán estudiados en el trabajo.

Ejemplo: Conocer si el hábito de fumar es un factor de riesgo para la ocurrencia de destrucción severa de los tejidos periodontales  de la población urbana. La redacción de este objetivo expone claramente la variable dependiente (destrucción periodontal severa), la variable independiente (hábito de fumar) y en quiénes se estudiará (población urbana).

Los objetivos secundarios expresan otras relaciones a investigar, entre alguna de las variables principales y otras secundarias ,o entre secundarias exclusivamente.

Por ejemplo y siguiendo con la temática planteada en el anterior, un objetivo secundario de este estudio podría ser: Conocer si la cantidad de cigarrillos consumidos diariamente se relaciona con el riesgo de desarrollar Enfermedad Periodontal severa .

Observamos que relaciona una variable secundaria (cantidad de cigarrillos) con la variable principal ( destrucción periodontal ).

Si los objetivos no son claramente interpretables, descartar el artículo; si son precisos y útiles, pasar a la consideración de la sección de Material y Métodos.

 

2. Analizar los participantes y los métodos empleados

La inmensa mayoría de los odontólogos clínicos  se exime de la lectura de esta sección ,aduciendo que no la comprenden(¡para colmo, generalmente se publica en letra pequeña!).Sin dudas, ésta es la sección clave del artículo, pues en ella los autores informan sobre los procedimientos aplicados para alcanzar las conclusiones.

Sólo si ellos se compadecen con los objetivos del trabajo, tendrán sentido las conclusiones alcanzadas.

El lector tiene la obligación de ser capaz de juzgar esa adecuación y no dejarlo exclusivamente en manos de los árbitros que pudieran haber aprobado la publicación (muchas, no los poseen),ya que quien asumirá las conclusiones y se responsabilizará de su aplicación en los pacientes es el propio lector.

Es tan fácil distorsionar inadvertidamente los hechos que se debe ser muy cauteloso en la elección de la estrategia empleada para revelarlos. Los diseños de investigación constituyen los mejores caminos conocidos para guiar el proceder científico con la finalidad de reducir al máximo la probabilidad de incurrir en errores que desvíen la conclusión obtenida de la verdad buscada.

En forma esquemática se puede decir que los estudios para el reconocimiento de las características de poblaciones o de propiedades de pruebas diagnósticas y pronósticas exigen diseños descriptivos, los estudios sobre etiologías de daños a la salud se realizan sobre diseños analíticos ,y los estudios sobre conductas destinadas a solucionar los daños a la salud, mediante diseños experimentales. Probablemente es en este último aspecto donde más errores se han cometido ,ya que la mayor parte de las conductas odontológicas que hoy se aplican no están soportadas por investigaciones basadas en diseños experimetales.

Lo antedicho no es sinónimo de que las conclusiones alcanzadas por medios distintos a los considerados más idóneos sean invariablemente falsas ,pero poseen mayores probabilidades de serlo.

El trabajo científico efectuado sin respetar los procedimientos metodológicos vigentes conlleva una probabilidad de error que excede la aceptable en el ámbito científico y para la seguridad de los pacientes.

Si los diseños no se adecuan a las finalidades del estudio, es conveniente descartar el artículo, ya que poseerá un importante potencial para deformar el conocimiento.

Se ha podido observar  que los estudios con más propensión al error (observacionales) mostraron un resultado diferente al informado por estudios más idóneos (experimentales).

Por diversas razones (complejidad, tiempo, costos ,etc.) algunos temas no son factibles de ser estudiados con el diseño óptimo, por lo que hay que aceptar las conclusiones del “mejor diseño posible” ,sin dejar por ello de precaverse por las eventuales falacias que éstas puedan encerrar.

Las características de los participantes involucrados deben ser compatibles con los que habitualmente trata el lector, al igual que la prevalencia de las formas clínicas (leves, moderadas y graves). Si son muy diferentes, las conclusiones difícilmente sean aplicables a su universo de pacientes, y la lectura del artículo le será improductiva.

Se aconseja descartar también los artículos que presenten procedimientos técnicos confusamente explicados, puntos finales (criterio con el cual se juzga la existencia del fenómeno de interés)ambiguos, puntos de corte (criterio con el cual se interpreta el resultado de una prueba diagnóstica) imprecisos, ausencia de definición de variables empleadas o toda otra condición que imposibilite la replicación del estudio.

En esta sección, Material y Métodos ,se exponen las medidas empleadas, tanto para informar frecuencias, tamaños, asociaciones, efectos o repercusiones como criterios probabilísticos adoptados.

Finalmente ,dicha sección debe consignar el tamaño muestral que los cálculos aconsejen, considerando parámetros de error  aceptables. Si ello no está informado, no podrá juzgarse si los hallazgos son respuestas válidas a la hipótesis planteada o simples consecuencias del azar.

Como se puede apreciar,  la sección Material y Métodos es insoslayable, ya que en ella están expuestos todos los elementos que permitirán dar crédito a las conclusiones. Quien no la considera no puede afirmar “que sabe lo que está leyendo ”. A modo de orientación práctica, digamos que al finalizar la lectura de Objetivos y de Material y Métodos ,el lector debería poder anunciar las posibles (no las probables)conclusiones del estudio. Si esto no le fuera factible, significaría que la información brindada es insuficiente.

 

3. Interpretar los resultados alcanzados

En caso de aprobar los procedimientos del trabajo científico en análisis, el lector ingresará en la sección Resultados .

La primera información, ya sea redactada o tabulada ,debe exponer el tamaño  muestral efectivamente alcanzado, seguido de las características demográficas y nosológicas de el /los grupos de participantes y su comparación .Luego deberá presentar la información, preferentemente tabulada, que exprese la relación final observada entre las variables principales.

En ella deben estar incluidos todos los pacientes inicialmente enrolados Si algunos faltan, deberá estar exhaustivamente aclarado lo ocurrido con ellos .Si estos aspectos no se cumplen claramente, la interpretación de los resultados es riesgosa y se sugiere descartar el artículo.

La información siguiente expondrá las relaciones exploradas y, si corresponde, los resultados corregidos por variables de control, es decir, aquellas variables que se considera que tienen potencial como para alterarlos .

Los resultados deben estar consignados mediante las medidas de frecuencia, efecto, repercusión (con sus intervalos de confianza),que fueran inicialmente seleccionadas.

De la lectura de los resultados, el lector debe elaborar sus propias conclusiones,

intentando contestarse si la dirección hallada de los efectos y su magnitud son de interés para su práctica clínica y qué repercusión pueden tener sobre la misma.

 

4. Considerar las conclusiones

Una vez esbozadas sus propias conclusiones, pasará a la lectura de la discusión, en la cual los autores explican los resultados obtenidos y los cotejan con otras experiencias similares publicadas.

Es conveniente efectuar la lectura de la discusión teniendo formada una opinión propia sobre los resultados, que es una manera apta de estar protegido contra las interpretaciones tendenciosas.

Por ejemplo, un artículo sobre una nueva prueba diagnóstica ,propuesta para reemplazar a otra en uso ,debe contener argumentos suficientes sobre las ventajas técnicas de la nueva prueba ,que justifiquen su adopción .Es frecuente que por simples modas se reemplacen procedimientos diagnósticos por otros que no presentan ventajas netas.

Un artículo que recomienda una prueba pronóstica debe demostrar que su aplicación tiene potencial como para corregir el pronóstico adverso ,ya que si no existe ese correlato, la aplicación de la prueba será ineficaz aunque ella sea eficiente.

Un artículo sobre una novedosa propuesta de cuidado odontológico ,debe demostrar resultados con significación clínica . Por la enorme influencia que ha tenido la estadística en el desarrollo de la epidemiología ,se llegaron a minimizar las consideraciones sobre la relevancia clínica de un procedimiento, juzgando únicamente la significación estadística ,a pesar de que ella es sólo el cálculo de la probabilidad de que el azar resulte una explicación probable de las diferencias observadas y de que son indisolublemente dependientes del nivel de significación adoptado con arbitrariedad y del tamaño muestral alcanzado. Por último se arriba a las conclusiones, que pueden estar incluidas en la sección Discusión o expuestas independientemente. Ellas deben responder única y puntualmente a los objetivos prefijados. Todo otro hallazgo diferente de los previstos debe ser tomado con extrema prudencia ,ya que en realidad sólo se trata de una nueva hipótesis que deberá ser probada por medio de un trabajo “ad-hoc” .

Es preferible perder información por no poder considerar concluyentes los hallazgos esperados que correr el riesgo de alterar la formación aceptando hechos circunstanciales.

El odontólogo tiene la obligación de desarrollar su capacidad crítica, ya que si no la ejerce puede desperdiciar su tiempo leyendo artículos sin valor o con propuestas potencialmente perjudiciales para la salud de sus pacientes.

El medio para lograr esa habilidad es introducirse en el conocimiento de la metodología de la investigación clínica. Esto indica la necesidad de que la adquisición de ese conocimiento se incorpore al vitae de postgrado, particularmente en las residencias. Tanto el odontólogo como el paciente se verán beneficiados. El primero, pues leerá mejor, aprovechando su tiempo; el segundo, pues recibirá los cuidados odontológicos más beneficiosos conocidos y sus dolencias serán mejor interpretadas.

El odontólogo no es un científico si no actúa basado en las evidencias científicas. La mayoría practica un empirismo basado en algunas bases científicas. La reversión de esa situación se logra con educación

 

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